viernes, 8 de mayo de 2020

GENERALIDADES DE LOS SÍNDROMES NEUROPÁTICOS COMPRESIVOS




SÍNDROMES NEUROPÁTICOS POR COMPRESIÓN

GENERALIDADES

El síndrome neuropático por compresión constituye el conjunto de los signos neurológicos o vasculares objetivos y subjetivos relacionados con el sufrimiento de un nervio en un desfiladero anatómico.

En este tema hay que distinguir entre
- las compresiones que se producen propiamente en un túnel o conducto, es decir, cuando un nervio se comprime en un desfiladero osteofibroso inextensible
- y las compresiones puramente dinámicas entre un nervio y las relaciones musculares o aponeuróticas que varían durante los movimientos de flexión y extensión

La frecuencia de estos síndromes está en constante aumento, sobre todo por ciertos movimientos y posturas de trabajo, así como al aumento de la práctica deportiva.


FISIOPATOLOGÍA

Los síndromes neuropáticos por compresión comparten un cierto número de características fisiopatológicas, clínicas y electromiográficas.
Los problemas clínicos se deben a un bloqueo localizado de la conducción nerviosa, secundario a varios factores mecánicos locales -> que pueden ser compresión o distensión del nervio, los cuales son causantes de un aumento de la presión dentro del túnel o conducto.
La compresión del nervio se explica tanto por el engrosamiento nervioso de las vainas sinoviales próximas, como por una reducción del conducto.
Las lesiones por distensión crónica del nervio se deben a una inextensibilidad de las estructuras ligamentosas que aumenta con la edad, y a una pérdida de la flexibilidad de los tejidos de deslizamiento.

En términos objetivables y cuantificables, una compresión superior a 30mmHg o una elongación superior al 15% provoca una alteración duradera de la vascularización endoneural, causante de edema y de hipertrofia del tejido conjuntivo que dan lugar al auto-mantenimiento del fenómeno.
Las lesiones isquémicas suelen estar acompañadas de una alteración de la transmisión del impulso nervioso.

De este modo, la conducción nerviosa se ve comprometida por varios elementos:
-> isquemia local, -> desmielinización segmentaria y -> degeneración de tipo walleriano en los casos más avanzados.



ETIOLOGÍA

Hay que distinguir las compresiones extrínsecas:
- tumores
- quistes sinoviales
- músculos supernumerarios, etc.

De los cuadros idiopáticos.
En estos casos, suele encontrarse un factor traumático como elemento descompensador de un sufrimiento nervioso idiopático.

DIAGNÓSTICO CLÍNICO

La exploración física es fundamental, porque permite identificar la neuropatía compresiva, precisa la gravedad de la compresión y el nivel lesional, además de permitir descartar diagnósticos diferenciales.
En la anamnesis se observan los síntomas, el contexto psicosociológico y laboral del paciente y hay que tratar de buscar una causa:
                -> antecedentes traumáticos o de enfermedad general: diabetes, hipotiroidismo, insuficiencia renal, etc.

El dolor se localiza por lo general en el territorio sensitivo del nervio afectado y suele asociarse a acroparestesias. Hay que evaluar con precisión sus características: localización, maniobras provocadoras, mejoría producida por los tratamientos o el reposo y hay que tratar de reconstruir la cronología de desarrollo de los signos y síntomas.
El carácter nocturno de los signos en los estadios iniciales y la existencia de factores posicionales, como conducir, jardinería o uso de teléfono orientan con fuerza el diagnóstico.

Una exploración neurológica sistemática, precisa, bilateral y comparativa permite poner de manifiesto signos objetivos de sufrimiento nervioso y precisar el nivel lesional.
Las pruebas que describiré a continuación, se dirigen especialmente al miembro superior por la localización más superficial de los nervios que en el miembro inferior.
-> Se puede comenzar por la exploración del nervio a todo lo largo de su trayecto en todas las zonas sujetas a compresión. El seudosigno de Tinel, que consiste en una percusión del nervio en una zona proximal a la zona comprimida, reproduce un dolor intenso y parestesias en el territorio del nervio afectado.
-> puede completarse por la prueba de presión digital a nivel proximal a la compresión o con pruebas dinámicas dirigidas a aumentar la presión dentro del túnel o la distensión del nervio.
-> También se puede realizar una exploración de la sensibilidad, la alteración de la sensibilidad vibratoria explorada mediante un diapasón suele ser la primera que se altera en caso de compresión nerviosa.
Por otro lado, la sensibilidad discriminativa es frecuente en los estadios avanzados. Ésta se detalla en la mano con la prueba de Weber y la de los monofilamentos de Semmes y Weinstein.
-> Por último, mediante la exploración de la función motora se evalúan los distintos músculos usando la clasificación internacional de M0 a M5,
se controla la presencia de reflejos osteotendinosos y se busca una posible amiotrofia indicativa de una denervación muscular,
con lo que conoceríamos la gravedad del síndrome compresivo.

Otras pruebas complementarias suelen ser la
Electromiografía, resonancia magnética, ecografía y radiografía simple.

El tratamiento quirúrgico no es urgente en la mayoría de las ocasiones, casi siempre se precede de medidas profilácticas y de un tratamiento conservador que incluye rehabilitación, analgésicos y antiinflamatorios.


BIBLIOGRAFÍA
La información fue extraída del siguiente artículo: 
Cambon-Binder A., Sedel L., Hannouche D. Síndromes neuropáticos por compresión. EMC (Elsevier Masson SAS, Paris), Aparato locomotor, 15-005-A-10, 2010.



No hay comentarios.:

Publicar un comentario