lunes, 6 de julio de 2020

TIPOS DE FIBRAS MUSCULARES


                                        

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Actualmente la clasificación de las fibras musculares se realiza en función del tipo de miosina presente en la célula y de la velocidad de acortamiento de la fibra. 

En el ser humano se reconocen 3 tipos de fibras musculares: I, IIA y IIX, entre las que presentan distintos tipos de miosina y velocidad de contracción, metabolismo, capacidad de almacenamiento de calcio, distribución, etc.



FIBRAS TIPO I (Lentas, oxidativas o ST) 


Aparato contráctil


La actividad ATPasa de estas fibras es la de menor velocidad máxima, por lo que son las que más despacio hidrolizan el ATP para contraerse.
Este fenómeno determina a su vez que la velocidad máxima de acortamiento de las fibras sea la menor dentro de los distintos tipos de fibras, y es por esta razón por lo que se han denominado fibras lentas. 

Otra característica de las fibras tipo I es el mayor grosor de la línea Z, lo que refleja el mayor solapamiento entre los filamentos finos de actina.

El sistema contráctil de las fibras tipo I se dispone en miofibrillas, que son más escasas que en las fibras tipo II, con lo que queda una mayor proporción de sarcoplasma libre.


Metabolismo energético


Las fibras tipo I obtienen la mayor parte del ATP para la contracción del metabolismo aeróbico; es decir, de las vías metabólicas dependientes de la presencia de O2 en la célula. Para esto cuentan con adaptaciones: están irrigados por capilares tortuosos y muy anastomosados. Elevadas concentraciones de mioglobulina, con lo que pueden captar gran cantidad de O2 sanguíneo. 

El O2 se usa para la oxidación de los sustratos energéticos a través del ciclo de los ácidos tricarboxílicos o ciclo de Krebs y de la fosforilación oxidativa, mientras que la utilización de la glucólisis para obtener el ATP es menor. Por esta razón tienen mitocondrias grandes y numerosas en su sarcoplasma.

El desarrollo del metabolismo oxidativo en estas fibras, hace que los sustratos utilizados preferentemente sean los triglicéridos y los hidratos de carbono, de los cuales poseen importantes almacenes. 



FIBRAS TIPO II 


En general, las fibras de tipo II presentan una velocidad de contracción de 3 a 5 veces mayor que las de tipo I. 


Metabolismo 

Las fibras de tipo II son más dependientes de la glucólisis como fuente de energía que las de tipo I. Las fibras tipo II sin aquellas de las que se obtiene una respuesta más rápida y con mayor tensión cuando se activan, aunque debido a su metabolismo son más rápidamente fatigables.





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BIBLIOGRAFÍA

Fisiologia del ejercicio - Jose Lopez Chicharro, Almudena Fernandez Vaquero.- 3ra edición - Buenos Aires: Madrid: Medica Panamericana (2006)





viernes, 3 de julio de 2020

Síndrome del desfiladero Cervicotorácico




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Este síndrome es un trastorno frecuente y plantea problemas complejos tanto de tipo diagnóstico como terapéutico. Consiste en la asociación variable de una afectación vascular y otra de tipo nervioso.



Los vasos subclavios y los troncos del plexo braquial discurren sucesivamente por varios espacios estrechos e inextensibles:

  •          El triángulo interescalénico, limitado por delante por el escaleno anterior que se inserta en la primera costilla y por detrás por el escaleno medio. Por este triángulo pasan la arteria subclavia y el tronco primario inferior originado de las raíces C8 y T1.
  •         La pinza costoclavicular.
  •       El túnel infracoracoideo por detrás del pectoral menor.
Los movimientos de elevación y de retropulsión del miembro superior estrechan estos espacios, al llevar la clavícula hacia arriba y hacia atrás, lo que explica que los síntomas suelan tener un carácter posicional.

 



Algunas anomalías congénitas son susceptibles de reducir el volumen del desfiladero cervicotoracobraquial: 

• una hipertrofia de los escalenos;
• bridas fibrosas que unen el vértice pleural con las apófisis transversas de las vértebras cervicales;
• megaapófisis transversas que pueden prolongarse por un tracto fibroso que se inserta en la primera costilla
• costillas cervicales completas o incompletas que terminan en el borde superior de la parte media de la primera costilla verdadera (anomalías frecuentes en la población y a menudo asintomáticas).

Las causas adquiridas están representadas por las hipertrofias del escaleno medio de origen deportivo o profesional (trabajo con los miembros superiores en suspensión). 

Por otra parte, los factores traumáticos (por llevar una carga o relacionados con el cinturón de seguridad) y psicológicos también intervienen en la aparición de los síntomas. 

Por último, la pérdida de elasticidad de los tejidos con la edad explica la aparición de los síntomas después de los 30 o 40 años.

En ocasiones se plantea en mueres jóvenes (25-45 años) ante la asociación variable de signos vasculares y neurológicos.
El principal signo neurológico es el dolor de tipo seudorradicular, que suele localizarse en los tres dedos internos (territorio neurológico C8-T1), al que se asocian parestesias con sensación de frialdad en los dedos, calambres y tumefacción, así como debilidad y reducción de la destreza de la mano.
El dolor dorsal alto o del hombro puede contribuir a orientar el diagnóstico.

Los síntomas vasculares consisten en frialdad, cianosis y calambres del miembro superior cuando se produce una compresión arterial, así como edema y sensación de pesadez del brazo si hay compresión venosa.
El dato esencial de estos signos funcionales es su carácter posicional: aumentan en abducción-rotación externa (maniobra de «arriba las manos» de Roos, que es significativa si reproduce las parestesias al cabo de unos segundos).

Maniobra de Ross.

La exploración física consta de una exploración neurológica completa con la búsqueda de trastornos sensitivos objetivos en el territorio parestésico y de trastornos motores en la mano (músculos de la eminencia tenar e intrínsecos), aunque pueden estar ausentes.

Aparte de la maniobra de Roos, el signo más sensible es la aparición de los trastornos por la palpación del hueco supraclavicular en el punto de compresión. 

Las pruebas de Adson (desaparición del pulso racial en abducción-elevación del miembro superior) y de Wright (abolición del pulso cuando el miembro superior está en hiperabducción y rotación externa, con la cabeza girada al lado contrario) son menos específicas.
 

Test de Adson.

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BIBLIOGRAFÍA
La información aquí proporcionada fue extraída del siguiente artículo:
Cambon-Binder A., Sedel L., Hannouche D. Síndromes neuropáticos por compresión. EMC (Elsevier Masson SAS, Paris), Aparato locomotor, 15-005-A-10, 2010.






















domingo, 28 de junio de 2020

FORMAS DE ESTUDIO DE LA ANATOMÍA







La anatomía es el escenario (estructura) en el que los sucesos (funciones) de la vida tienen lugar. 

En un sentido estricto e histórico, el interés básico de la anatomía es la estructura, aunque para que resulte una compresión real se necesita considerar conjuntamente estructura y función. La anatomía moderna es precisamente una anatomía funcional.


Las 3 principales formas de estudio de la anatomía son la regional, sistémica y clínica.



Anatomía regional


La anatomía regional considera la organización del cuerpo humano dividida en segmentos o grandes regiones, basándose en las formas o el tamaño que éstas tengan: un cuerpo humano dividido en cabeza, cuello y tronco, y miembros superiores e inferiores.
Todas las grandes áreas quedan subdivididas en regiones o zonas.



La anatomía regional también estudia la organización del cuerpo humano por capas: piel, tejido subcutáneo y fascia profunda cubriendo las estructuras más profundas de músculos, esqueleto y cavidades que contengan vísceras.


La anatomía de superficie es una parte esencial de la anatomía regional. Se explica qué estructuras existen bajo la piel, y cuáles son susceptibles de ser tocadas (palpadas) in vivo tanto en reposo como en movimiento.
El objetivo de este método es el de visualizar estructuras que contornean la superficie o que son palpables bajo esta y, en la práctica clínica, distinguir algunos hallazgos anormales o inusuales.



La exploración física es la aplicación clínica de la anatomía de superficie. La palpación es la técnica clínica para el examen de la anatomía viva. 


El estudio regional de las estructuras profundas y anormalidades en una persona viva es posible por medio de las imágenes radiológicas.

La anatomía radiológica aporta información útil acerca de las estructuras normales en individuos vivos así como su afectación por el tono muscular, fluidos corporales y presiones, y gravedad; la radiología diagnóstica revela los efectos del trauma, patología, y envejecimiento de estructuras normales. 




Anatomía sistémica


La anatomía sistémica reconoce la organización de los órganos del cuerpo en sistemas o aparatos que trabajan de manera conjunta para llevar a cabo funciones complejas; es, por tanto, un estudio secuencial de los sistemas funcionales del cuerpo.
Los sistemas básicos y su campo de estudio o tratamiento son: 




Los sistemas esquelético y articular (pasivos) y el sistema muscular (activo) constituyen un supersistema, el aparato o sistema locomotor (ortopedia), porque deben trabajar de manera conjunta para producir la locomoción del cuerpo. Aunque también otros sistemas están implicados de manera indirecta: las arterias y venas del sistema circulatorio aportan oxígeno y nutrientes y extraen los desechos, mientras que los nervios los estimulan para que actúen. De hecho, ningún sistema funciona de manera aislada.





Anatomía clínica


La anatomía clínica (aplicada) enfatiza aspectos de la estructura y función corporales que son importantes en la práctica de la medicina, fisioterapia y diferentes ciencias de la salud. Incorpora los enfoques regional y sistémico para el estudio de la anatomía y pone el acento en la aplicación clínica. 


La anatomía clínica a menudo implica invertir o revertir el proceso de pensamiento típicamente seguido cuando se estudia la anatomía regional o sistémica. 

Por ejemplo, en lugar de pensar “La acción de este músculo es…”, la anatomía clínica se pregunta “¿de qué manera se manifestaría la ausencia de actividad de un determinado músculo?”.
En lugar de notar, “el nervio… proporciona inervación a un área determinada de la piel”, la anatomía clínica pregunta, “la insensibilidad en esta área indica la lesión ¿de qué nervio?”.



BIBLIOGRAFÍA
Keith L. Moore, Arthur F. Dalley II. (2006). Anatomía con orientación clínica. México: Médica Panamericana.





jueves, 25 de junio de 2020

LÁSER - CONTRAINDICACIONES


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Debido a que el láser puede dañar los ojos, todos los pacientes tratados con láser deben utilizar gafas protectoras opacas a la longitud de onda de la luz emitida por el láser durante todo el tiempo que dure el tratamiento. La persona que aplica el láser también debe utilizar gafas protectoras para reducir la intensidad de la luz de la longitud de onda producida por el aparato específico hasta un grado inocuo. Hay que prestar atención especial a los láseres IR porque la radiación que producen es invisible, pero puede dañar fácilmente la retina.




El aumento del flujo sanguíneo y la producción celular de energía pueden acelerar el ritmo de crecimiento o la formación de metástasis del tejido canceroso. No debe aplicarse terapia láser o fototerapia en la región donde hay o es probable que haya un cáncer.



El aumento del flujo sanguíneo y la producción celular de energía pueden acelerar el ritmo de crecimiento o la formación de metástasis del tejido canceroso. No debe aplicarse terapia láser o fototerapia en la región donde hay o es probable que haya un cáncer.



Contraindicada en las regiones hemorrágicas porque pueden producir vasodilatación y aumentar el sangrado.


Algunos estudios han revelado que la aplicación de terapia con láser en la región de la glándula tiroides puede alterar las concentraciones de hormonas tiroideas en animales. Por esta razón debe evitarse la irradiación de la región próxima a la glándula tiroides (zona anterior media del cuello). También puede provocar también cambios en las concentraciones séricas de hormona luteinizante (LH), hormona estimulante de los folículos (FSH), hormona adrenocorticotropa (ACTH), prolactina, testosterona, cortisol y aldosterona.


Se recomienda evitar la terapia láser y la fototerapia en el abdomen o región lumbar durante el embarazo, porque se desconocen sus efectos sobre el desarrollo fetal y la fertilidad.




Se desconocen los efectos de la terapia con luz láser sobre el crecimiento o el cierre de la placa epifisaria. Sin embargo, no se recomienda aplicar terapia con luz láser sobre las placas epifisarias antes de su cierre, porque puede afectar al crecimiento celular.

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BIBLIOGRAFÍA
La información escrita aquí fue extraída de:
Michelle H. Cameron. (2013). Agentes físicos en rehabilitación. De la investigación a la práctica. España: Elsevier.











miércoles, 24 de junio de 2020

NEUROPATÍA COMPRESIVA DEL SUPRAESCAPULAR EN EL HOMBRO




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El nervio supraescapular es de tipo mixto y se encarga de la inervación de los músculos supra e infraespinosos, así como de una parte de las articulaciones acromioclavicular y glenohumeral. 

Se origina en el tronco superior del plexo braquial (raíces C5-C6). A lo largo de su trayecto por la cara posterior de la escápula, el nervio atraviesa dos desfiladeros anatómicos, que son puntos donde está fijo junto con el origen del nervio:   

  •         Paso por la escotadura escapular bajo el ligamento escapular transverso antes de penetrar en la fosa supraespinosa, donde da origen al ramo motor para el supraespinoso;
  •          Después, paso por la escotadura espinoglenoidea entre la espina de la escápula a nivel medial y el ligamento espinoglenoideo a nivel lateral. En un punto distal a esa zona se origina el ramo del músculo infraespinoso.




Las principales causas encontradas de sufrimiento del nervio subescapular son los microtraumatismos repetidos en un contexto laboral o deportivo, los tumores y los quistes articulares.



Suele tratarse de un paciente joven y deportista que consulta por la presencia de dolor en la cara posterior del hombro dominante o por una sensación de debilidad del hombro. 

El dolor presenta por lo general una recrudescencia nocturna y se irradia a la cara externa y posterior del brazo. 




En la exploración física e evalúa el hombro y la columna cervical y se realiza un análisis neurológico completo. Hay que buscar una amiotrofia del músculo infraespinoso y una reproducción del dolor al presionar el conducto supraescapular por detrás de la clavícula y de la escotadura infraespinosa de la escápula.

La prueba de aducción cruzando el brazo por delante del cuerpo consiste en poner el miembro en antepulsión en horizontal y en aducción, lo que puede desencadenar el dolor al tensar el ligamento escapular transverso.

Prueba de aducción cruzada.




Los principales cuadros que componen el diagnóstico diferencial son las enfermedades traumáticas y degenerativas del hombro (manguito de los rotadores, articulación glenohumeral), la neuralgia cervicobraquial C5-C6, la algodistrofia y algunas enfermedades neurológicas: el síndrome del desfiladero cervicotorácico, neuralgia cervicobraquial, síndrome de Parsonage-Turner.




Se comienza con un tratamiento médico durante al menos 6 meses. Se deben evitar los movimientos de riesgo (elevación, aducción, retropulsión del hombro), asociándolo a rehabilitación (estabilización de la cintura escapular, refuerzo de los músculos del manguito rotador) y AINE.

Si existe un sufrimiento proximal del nervio, la intervención quirúrgica es un recurso aceptado. Seguida de un tratamiento fisioterapéutico para máximo beneficio del paciente. 

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BIBLIOGRAFÍA
La información aquí proporcionada fue extraída del siguiente artículo:
Cambon-Binder A., Sedel L., Hannouche D. Síndromes neuropáticos por compresión. EMC (Elsevier Masson SAS, Paris), Aparato locomotor, 15-005-A-10, 2010.








domingo, 21 de junio de 2020

ULTRAESTRUCTURA DE LAS MIOFIBRILLAS - ESTRUCTURA DEL MÚSCULO ESQUELÉTICO



                 


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Si damos al músculo un corte longitudinal , observamos bandas oscuras alternando con bandas claras.

Aspecto de las células musculares estriadas.


Si se observan al microscopio de luz polarizada, las bandas oscuras son anisotrópicas, por lo que se denominan bandas A, mientras que las claras son isotrópicas, y de aquí su denominación de bandas I. Las bandas I se acortan durante la contracción, mientras que la longitud de las bandas A permanece constante. 

En la mitad de la mitad de una banda I se aprecia una delgada línea transversal: es la línea Z. La porción de las miofibrillas situada entre dos líneas Z es lo que denominamos sarcómero. Todos los cambios que acontecen en el ciclo de relajación-contracción se describen en esta unidad funcional. 

A gran aumento podemos comprobar que las bandas I y A están constituidas en realidad por miofilamentos de dos clases: filamentos finos de actina y filamentos gruesos de miosina, pero no son las únicas estructuras que aparecen en el sarcómero.

En el sarcómero distinguimos los siguientes elementos:

Elementos del sarcómero.

  • Discos Z: estructuras en zigzag compuestas por proteínas de anclaje para los filamentos finos. Cada extremo del sarcómero es un disco Z. 

  • Bandas I (isotrópicas): son bandas de color luminoso, las más claras, y representan a la región que está ocupada sólo por filamentos finos. El disco Z se encuentra en la mitad de una banda I, por lo que cada mitad de una banda I pertenece a un sarcómero diferente.

  • Bandas A (anisotrópicas): la más oscura de las bandas de un sarcómero. Corresponde a toda la longitud de un filamento grueso. En los extremos de la banda A, los filamentos finos y gruesos se encuentran solapados. La porción central sólo está ocupada por filamentos gruesos. 

  • Zona H: corresponde a la porción central de la banda A que está ocupada únicamente por filamentos gruesos.

  • Línea M: es la zona de inserción de los filamentos gruesos. Divide en dos partes iguales a la banda A. 


Cada filamento fino está rodeado por 3 filamentos gruesos, y 6 filamentos finos rodean a un filamento grueso. La disposición adecuada de los filamentos en el sarcómero está garantizada por otro tipo de proteínas: las proteínas elásticas titina y nebulina, de las cuales hablaremos en la próxima entrada.



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BIBLIOGRAFÍA

Fisiologia del ejercicio - Jose Lopez Chicharro, Almudena Fernandez Vaquero.- 3ra edición - Buenos Aires: Madrid: Medica Panamericana (2006)